Experimentos con la propiedad colectiva
by Tomy Pelluz on octubre 31, 2009
Salía de un bar en el raval y tenía que volver a casa, me acerqué a una estación de bicing, pasé mi tarjeta, recogí la bicicleta que me correspondía y me fui pedaleando.
Tenía la dirección ligeramente suelta y el freno delantero no estaba bien ajustado. No pude aparcarla en la estación más cercana a mi edificio porque estaba llena, pero tras consultar en el iPhone cual era la más cercana di marcha atras dos calles y conseguí dejarla.
Cuando llegué a Barcelona no había Bicing, y yo, para variar, me compré una bicicleta pegable bastante cara. Me encanta, la sigo teniendo y sigue funcionando perfectamente. Ahora me doy cuenta de que podría pagar más de 20 años de bicing con lo que me costó.
No voy a proponer que colectivicemos los medios de producción, pero este cálculo tan sencillo y la experiencia de haber vuelto a casa sin ningún problema con una bicicleta que no era mía me ha dado para pensar un rato.
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